Una laguna bien diseñada
transforma la parcela
Almacena agua, regula el comportamiento hídrico del terreno y se convierte en el elemento más valioso y único del lugar.
Diseño y construcción
El problema no es hacer una laguna,
es que funcione en el tiempo
Muchas lagunas fallan por decisiones tomadas al inicio: pendientes inestables, filtraciones, entradas de agua mal resueltas o falta de control en los desbordamientos.
Una laguna bien diseñada acumula agua, maneja excedentes y se adapta al comportamiento del terreno sin generar problemas con el tiempo. Cada proyecto se define en función del uso, la topografía y cómo se mueve el agua en la parcela.
La metodología de diseño y construcción es parte de nuestro trabajo. Los detalles los conversamos contigo una vez que conocemos tu caso.
Dimensionamiento según disponibilidad y demanda hídrica real.
Control de entradas, salidas y desbordamiento.
Integración con drenaje predial y escorrentía existente.
Definición según uso: riego, regulación o paisaje.
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